viernes, 8 de junio de 2012

aRRiéSGaTe


Ve al borde del precipicio y salta. Constrúyete las alas mientras caes.
Una persona muy especial ayer me reenvió un correo remitido por un blog al cual está suscrito… Y de entrada, el primer artículo contenía esta frase, que tanto me hizo reflexionar. Identificándome con ella de muchas y demasiadas maneras, decidí dedicarle un pequeño espacio en mi rincón de los pensamientos, donde los sueños se hacen realidad.

Nunca lo pensé realmente, pero esta misma mañana a mis oídos les fueron regaladas estas palabras “Eres una chica del mundo… sin patria ni bandera, ni raza, ni condición, sin límites ni fronteras”… Esta frase junto a la que encabeza mi entrada de hoy despiertan en mí todos los sentidos. Descubrir el mundo, todo su porvenir y sus secretos a mi aire, con mis propias reglas y abierta de mente… Difícil condición, pero sinceramente creo que ese puede ser el mejor trayecto a seguir por el camino de la felicidad y que aún mejor, lo que más ansío en está corta vida que la naturaleza nos regala, me lleve hacía la LIBERTAD, de mi cuerpo, mente y alma… Sin fronteras y de verdad, ya que las fronteras de la ignorancia y cierre mental pueden ser peores que cualquier restricción, ya que sería una prisión, una prisión en libertad y sin saber que estás preso.

Me gusta saber que tengo la libertad de estar frente a un “precipicio” y saltar… y construir mis alas mientras caigo… Ir contracorriente, ya que eso no significa que sea contraproducente. De lo contrario de lo que se puede pensar, ese desorden ordenado de llevar las cosas te da una integridad espiritual que pocas personas logran alcanzar. Y a mi lado, siempre he pensado que al final y al cabo, voy a tener a mi lado una persona así, “como yo” en el sentido de poder volar libremente junto a mi, sin más restricciones que las ganas de conocer y conquistar el mundo a nuestro parecer. Porque el mundo tiene dimensiones infinitas si encuentras la perspectiva de donde mirarlo. Y nuestro camino por el también, Dice que nada es eterno y nada permanece. Se equivocan. La esencia de uno mismo que deja en su paso por el tiempo la marca en las personas más cercanas y queridas a el y su aportación a este universo es eterna. Nunca desaparece. Por tanto, siempre permanece en la eternidad de los tiempos. Esta entrada va dedicada a todos aquellos espíritus libres, hambrientos por conocer lo desconocido… y sobre todo, a esa persona que consiguió darle la vuelta a mi mundo, logrando hacerme pensar de que puede haber uno de dos, compartido pero sin compartir, cuando dos enteros forman un único e infinito universo…

miércoles, 6 de junio de 2012

eSTaRé aHí Si Me NeCeSiTaS


No hagas caso a mi mirada interrogante y observadora… Sigue contando y esperando encontrar esa tranquilidad que siempre te inunda cada vez que estás a mi lado. No miraré con lupa aún donde no se encuentran incertidumbres.

Estaré ahí si me lo haces notar y no porque lo necesites sino porque no puedo mantenerme al margen y seguir indiferente, aunque pienso que debería, al igual que lo hago la mayoría de las veces. Y no debo porque quiero, es mucho más simple y más humano: es para que no me hagan daño. Instinto de preservación básico y conservación animal… Todo eso rollo psicológico que no está nada mal. Pero no dejes de volar a mi lado, si te dejo en  tierra otra vez, coge mi mano, sujétame y oblígame quedarme volando contigo. Porque justo al siguiente instante levantaría la mirada buscando la tuya y ya sabría enseguida que estoy donde deseo estar y con quién me hace llegar a dimensiones infinitas. 

Habrán situaciones que nos dejen en tierra a los dos de nuevo, pero depende de nosotros marcar nuestras propias diferencias y volver a despegar a nuestro aire, sin olvidar que a veces a una situación diminuta le damos la importancia de una catástrofe. Y esto… esto es mágico, diferente, especial… llámalo como     quieras, pero puede ser nuestro en la infinidad. Lo tenemos en nuestras manos… Cogemos el billete y nos montamos juntos antes de arrancar… O llegaremos bien, pero en destinos diferentes. Y estaré ahí cuando lo necesites… pero de qué manera… lo eliges tu primero y luego “nosotros”.

martes, 5 de junio de 2012

~BueNoS DíaS...~

Poesía revisada que será incluida en mi próximo volumen en versos, «Susurros». Manténte informado aquí:
Susurros

lunes, 4 de junio de 2012

SeNSaCioNeS


En situaciones como estas… cuando la vida te sorprende sin estar sorprendido… No sé realmente como tomarme las cosas… Me explico, ya que no es normal que diga que la vida es capaz de sorprenderte pero tú sin estarlo… Habrá que darle una forma lógica al asunto.

 Esto es igual que estar sin estarlo. Estás con la mente y tus pensamientos junto a una persona, pero no con tu presencia, por el motivo que sea. La vida puede sorprenderte porque tú tienes muchas ganas de dejarla que lo haga. Y de alguna manera lo consigue… excepto un pequeño detalle. Tu RAZÓN. Que nunca deja de funcionar. Y hay algunas mentes que ya por costumbre van demasiados metros por delante. Y es mucho más difícil enseñarles algo que les asombre. No por nada, sino porque la mayoría de las veces lo saben todo. No me preguntes como. Simplemente es así. De eso que se levantan por las mañanas, piensan en un asunto que les preocupa sea para bien o sea para mal y de repente… Decenas de imágenes y situaciones transcurren por su cabeza. Que al cabo del tiempo, ya traspasadas a la realidad, resulta que se cumplen. Y se sorprenden ellas mismas… Pero no de lo que deberían sorprenderse. Aquí llegamos a mi segunda frase. En vez de sorprenderte de que por fin te pasa algo bueno y maravilloso, lo cual parece ser infinito, llegando más allá y que tú estás volando y esta vez… no en la soledad de tus razonamientos como siempre… Algo pasa, en ese preciso instante, que tu mente aún no llega a comprender, y miras a tú alrededor y notas que te has quedado solo de nuevo… y ligeramente empiezas a caer y no puedes evitar preguntarte cuando va a aumentar la velocidad de tú descenso. Y ahí llega la razón de mi afirmación de antes. En ese momento no te sorprendes porque sabías ya de antes que eso llegaría e incluso tenías sin haberlo concienciado todos los detalles. Pero sí previamente te sorprendió el tiempo que duró, porque hasta tú querías creer que aquello era para siempre y no podías encontrar una explicación lógica a lo que tú mismo eras capaz de sentir.

Y aún así, aún queriendo encontrar algo que va mal, buscas respuesta en una mirada y por mucho que llegas a convencerte de que estará vacía, al perderte en ella te das cuenta de que puede que ahora te esté hablando incluso más que antes y sin decir palabra. ¿Y qué haces en ese instante? Te desconciertas… Porque si las cosas no resultan ser como por fin te habría gustado descubrir que serían, al menos tienes una cosa resuelta… Aunque dolería…. Y mucho. Esta vez, si te habría afectado sin que entiendas siquiera el porqué. O puede que siempre lo has sabido… Si, justamente. Aquella sensación que hacía que todo ello fuera tan “especial”, tan “diferente” y te permitía soñar cuando tú mismo habías decidido renunciar a los sueños tiempo atrás. Sensaciones extrañas que empiezan a recorrer tu cuerpo, en cierto modo nuevas para ti porque nunca permitiste dejarte llevar tanto y estabas seguro de que a ti no te pasaría… menos ahora… Dudas, pero lo tienes todo claro y muy dentro de ti sigues sintiendo que todo va bien. Tienes miedo, pero te inunda una seguridad poco entendible de que ya es tarde para que deje de estar ahí, porque estáis aun sin ser cocientes de ello tan adictos uno como el otro a vosotros mismos y el encanto que le dais a la vida a vuestro aire.

Y lo único que quieres es entrar junto a él a fondo perdido, seguir las dudas que marca el camino e ignorando repetir otra vez el mismo error… Porque sabe tan dulce que parece que te lleva rumbo hacia el infinito…