Poesía revisada e incluida en la nueva edición mejorada de mi volumen en versos, «Silencio». Encuéntralo aquí:
Silencio
Inquietudes terrenales es un blog que tratará sobre la vida en sí, sobre nosotros mismos como seres traviesos y curiosos, nuestras andaduras y paso por el tiempo, lo real e imaginario, el deseo y verdadera práctica... LO QUE NOS HACE TAN HUMANOS.
martes, 24 de julio de 2012
jueves, 19 de julio de 2012
LuCHaNDo PoR ViViR
Pero en ningún caso porque tienen que ser asi... ¿Quién lo dice? ¿Quién sino tu, debe ser el que marque todas esas pautas? Si, uno mismo ha de hacerlo porque serás tu el que vivirá con las consecuencias de tus decisiones el resto de tu vida. Y personalmente opino, que una vez que lo has intentado todo y un resultado no cambia, ya puedes dejar las cosas estar, pero no porque tiene que ser así, sino porque hiciste lo posible en ese momento. El no saber lo que uno quiere no existe; es otra extensión de "no me atrevo reconocer ni delante de mí mismo lo que esta pasando dentro de mi".
En serio. Incluso a mi eso me ha pasado alguna vez. Pero aprendí que así no es que vaya despacio, es que ofusco mi mirada y no soy capaz de ver mas alla de mi propia impotencia. Perspectiva. Mi solución, una visión de perspectiva y por mucho que me duela... conseguir verme a mi misma de fuera y reaccionar.
Alejarse y quedarse quieto es de cobardes. Yo decido luchar, aún cuando exista la posibilidad de perder una batalla... Porque sé que soy capaz de hacer que la guerra sea mía... Tu felicidad... a costa de la mía.
Porque si no me doy siquiera la oportunidad de poder perder, eso es que ya he perdido. Y cuando llegue al final, y realmente me vea impotente, quiero mirar atrás y sonreír pensando "No me quedó nada pendiente y he intentado hacerlo todo lo mejor posible y nunca me di por vencida." En ese momento, puedo considerarme una ganadora. Porque le he ganado a la vida. Todo lo experimentado y compartido con el mundo, ni la muerte me lo podrá quitar. Así podré irme en paz. No hay otra forma.
martes, 17 de julio de 2012
Y SiGo aQuí
A
veces te pienso y me gustaría tenerte aquí a mi lado, que puedas ver como las
estrellas queman el cielo con su intensidad creciente y dar rienda suelta a nuestros
pensamientos. Tú sigues a años luz
distanciando nuestra cercanía.
He
estado en todas partes y en ninguna, al igual que intenté verlo todo y aún no
he visto nada. Tropiezo, me caigo y me vuelvo a levantar, con la carne cada vez
más dura pegada a mis huesos. Sensible por fuera, pero de piedra por dentro. Y
a veces tambaleo. Pero recupero conciencia rápido, me derrumbo a medias y
mientras caigo a pedazos, los asiento para formar bases preparando un nuevo
futuro. Y las mentiras, los engaños y desilusiones siguen cayendo, como lluvia
ardiente en veranos tórridos, alentando la sangre a hervir en mi interior. Hesito
un instante. Dudo. Y echo a suerte. Tiro
el dado y espero ver el resultado, confiando que en algún momento tornará a mi
favor. Igual… no se puede estar peor… o sí. Pero cuando ya lo sufres, lo que
venga después, lo aguantas y combates con puños de acero. Porque estás
preparado. Sabías que llegaría.
Ese
momento en el que estás abajo y no encuentras la manera de alcanzar la salida,
aún sabiendo dónde está te queda cada vez más lejana… Tira el dado. Prueba
suerte, pero no lo dejes en manos del destino que en verdad no es más que una
lacra del vocabulario. Ya que cada uno lo forja con cada paso que da y
modificamos constantemente nuestras futuras circunstancias con cada pequeña
decisión, aunque parezca insignificante, que tomamos a diario. Hoy no significa
nada… Mañana puede que te des cuenta que has perdido la luna intentando
encontrar las estrellas.
domingo, 15 de julio de 2012
~Hojas de Diario... (1)~
Poesía revisada e incluida en la nueva edición mejorada de mi volumen en versos, «Silencio». Encuéntralo aquí:
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